

Me preguntaba cuál sería el castigo ideal para un adulto que abandona lo que tanto le gusta. Al final llegué a una conclusión: no hay mejor sanción para este bloguero irresponsable que comprometerse a no hacerlo más.
Podría darles mil excusas; decir que a pesar de perder mi trabajo el año trabajo la vida misma me ha abierto las puertas de una forma maravillosa y me tiene muy ocupado. Lo cierto es que cuando uno quiere, uno puede.
Por eso estoy nuevamente escribiendo frente a la computadora, porque si en verdad a uno le apasiona algo, entonces hay que ponerle entusiasmo y dar el paso.
Y a propósito de ponerle entusiasmo a lo que se ama, en días recientes el chef y entusiasta de la gastronomía Marco Antonio Ganoza representó a Costa Rica en la Copa Chefs Südtirol 2015, en Italia.
Muchos conocen a este experto por ser el Propietario del restaurante La Divina Comida. Sin embargo en esta ocasión lo importante era representar a este bello país al que él adoptó como su nueva patria.
El viaje era doblemente especial, eso me lo dijo una tarde de diciembre en su establecimiento, porque era primera ocasión en que se abría una oportunidad para representantes de la zona del Caribe.
Un mérito adicional para Ganoza es que la única forma de participar es por invitación, por eso no dudo en alegrarse cuando le dijeron que luego de seguir su carrera como chef, era el indicado para viajar hasta Italia.
Aunque es peruano de nacimiento, él adoptó a tiquicia como su nuevo país y eso quedó demostrado en una buena parte de los ingredientes que llevó para sus creaciones: pejibaye, tacacos, mora, culantro coyote, coco, palmito, piña dorada y tiquisque.
Durante su participación en este encuentro con grandes chefs del orbe, su objetivo era mostrarle a los asistentes ingredientes muy propios de Costa Rica para que los usen en sus recetas.
“La parte más importante de esta copa no es quién gane, sino exponer estos productos. Estamos necesitados de mostrarle al mundo de qué estamos hechos en Costa Rica, que hay mucho más que osos perezosos. Otro punto importante es que me estén dando la oportunidad de usar mi nombre para representar un país. Vamos a mostrar y vender la gastronomía tica, porque cocinar es innovar y crear”, aseguró Ganoza.
Ahora me toca averiguar cómo le fue a Marco Antonio Ganoza, pero como lo que más me llama la atención es el entusiasmo de este chef. Él sin duda ama lo que hace, piensa cómo hacerlo diferente y tiene nuevas ideas.
Una de esas iniciativas es lo que bautizó como la Pandilla Pejibaye, un grupo de cocineros como él que se quieren divertir y al mismo tiempo mostrar nuevas posibilidades para la gastronomía costarricense.
Espero tener novedades de Ganoza pronto para contarles.